Aunque para muchas personas su presencia pasa desapercibida o incluso genera rechazo, el gallinazo cumple una labor esencial para el equilibrio ambiental. Esta ave carroñera, perteneciente a la misma familia de los buitres y el cóndor, actúa como un verdadero «equipo de limpieza» de la naturaleza al eliminar restos de animales en descomposición y materia orgánica que podrían convertirse en focos de enfermedades.

En Colombia habitan siete especies de esta familia, siendo el gallinazo la de mayor distribución en el territorio nacional. Entre ellas también se encuentra el Cóndor de los Andes, ave nacional de Colombia, catalogada en riesgo de extinción.

«Son muy importantes para los ecosistemas, especialmente desde el punto de vista sanitario. Son los limpiadores naturales de las ciudades y los campos, ya que consumen animales en descomposición y materia orgánica que pueden propagar enfermedades, contaminar las fuentes hídricas y generar malos olores. Gracias a su labor también se reduce la proliferación de plagas», explicó Cristian López, presidente de la Sociedad Quindiana de Ornitología.

Sin embargo, el manejo inadecuado de los residuos sólidos está poniendo en riesgo a estas aves. Al buscar alimento entre las basuras expuestas, los gallinazos pueden ingerir plásticos, vidrios, metales pesados, residuos peligrosos o sustancias tóxicas que afectan su salud e incluso les causan la muerte. También enfrentan amenazas como atropellamientos, electrocuciones en redes eléctricas y accidentes relacionados con el tráfico aéreo.

A esta problemática se suma un comportamiento que altera su función natural. Cuando los residuos son sacados a la vía pública fuera de los horarios establecidos o permanecen expuestos durante largos periodos, los gallinazos rompen las bolsas en busca de alimento, dispersando los desechos y generando una percepción negativa sobre la especie. Además, esta práctica favorece que las aves se habitúen a depender de la basura generada por las personas, modificando su comportamiento natural de búsqueda de carroña.

Desde la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) se hace un llamado a la ciudadanía para fortalecer la cultura ambiental mediante una adecuada separación en la fuente y la disposición de los residuos únicamente en los horarios establecidos por la empresa prestadora del servicio de aseo.

Proteger al gallinazo es también proteger la salud pública y el equilibrio de los ecosistemas. Cada acción contribuye a conservar una especie que diariamente presta un servicio ambiental indispensable para el bienestar de todos.

AUDIO CRISTIAN LÓPEZ, PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD QUINDIANA DE ORNITOLOGÍA